Thursday, June 16, 2005

A quien corresponda

El momento de creación de este blog coincide con el fallo de la Corte suprema que anula las Leyes de Impunidad (Obediencia Debida y Punto Final). Finalmente, escribe La Nación, "se abren las puertas para que cientos de militares y ex militares, cuyo enjuiciamiento se interrumpió en 1986, vuelvan a desfilar por los tribunales". Horacio Verbitsky resume: "De este modo, uno de los poderes del Estado concurre a apuntalar el edificio institucional, al que estas leyes aberrantes le habían carcomido su pilar central: hasta ayer era posible castigar todos los delitos, salvo los más graves. Esta reverencia indebida ante el poder de la fuerza minó la confianza social en la justicia y fue el punto inicial del descrédito de las instituciones, implacables con los débiles, dóciles ante los poderosos y volcadas a servir las conveniencias de sus propios integrantes".
No obstante, en Bahía Blanca, La Nueva Provincia, cuidadosa en sus mayúsculas inglesas, anuncia la estúpida conclusión de que este fallo “viene a delatar que aquí hubo una guerrilla revolucionaria patrocinada por el extranjero”. Por supuesto, que además de lo absurdo del razonamiento, quién sea ese “extranjero”, no se dice. Mejor no hablar de ciertas… cosas –diría un poeta callejero. Ya es de público conocimiento el nacionalismo de figurín que el ahora diario de la señora Noble pretende vender, en una línea histórica bastante conocida. También se sabe que los jefecitos uniformados que llevaron adelante el genocidio que sistematizó un régimen de crímenes de lesa humanidad (que incluyeron torturas, asesinatos y robos de recién nacidos) fueron formados en el mismo sitio del que se impartían las órdenes que el borracho de turno que capitaneaba la Junta apenas si se remitía a repetir.
“Fallo ideológico y político” –condena en un corporativo anonimato LNP. Por supuesto. ¿Acaso la voz interior de algún personero de la aterrada delincuencia militar pensará que puede no ser ideológico y político el fallo sobre un delito que también lo fue? No, señor, no puede serlo porque se trata de un momento de reposición de la conciencia (ideológica y política) de un genocidio planificado ideológicamente, cuyo auténtico carácter pretendió disimularse bajo la no menos cínica “Teoría de los Dos Demonios”.
El “Prensa de Barricada” se complace en abrir su publicación periódica en formato virtual el mismo día en que la editorial de “el diario del sur argentino” sufre al reconocer que a “Las leyes que antes eran buenas en los 80, por comprensibles razones políticas, ahora, por comprensibles presiones, las anulan”.
Nada como levantarse con el pie izquierdo, ¿no?
Prensa de Barricada